Tuesday, February 24, 2015

¡Los espíritus viven!

¿Crees en los espíritus? Yo pensaba que los solos estaban en las películas como fantasma que rondaba los vivos o ángeles que vigilan nuestras vidas. Nunca consideré que podía experimentar los espíritus pero me equivoqué.  Cuando el espíritu pégame, lo fue una grata sorpresa pero que era algo que nunca podría haber predicho. 
El año entre mi último año de escuela secundaria y mi primera año de universidad, hice un intercambio con Rotary desde los Estados Unidos hasta Argentina. Rotary no sólo organizó las casas donde vivía y la escuela donde estudiaba pero también quería los estudiante conocer todo su país,  por eso la organización Rotary todos los año planeaba dos viajes de todo a Argentina para los estudiantes de intercambio, un a del norte de Argentina y el otro viaje al sur. El recuerdo que cambió todo que pensaba de los espíritus pasó en el viaje del norte en los primeras días.
Todos los intercambios estudiantes nos reunimos en el centro de nuestro distrito en el terminal de ómnibus y nos fuimos al frontera de Brasil y Argentina para ver una de las siete maravillas del mundo, las cataratas. Después un viaje de auto muy largo, llegamos allí, y queremos situar y hablar con nuestro familias de Argentina y biológico para contar nuestros viajes hasta aquí. Di cuento que no había señal para los teléfonos ni computadores pero no le importe en eso momento porque estábamos teniendo el tiempo de nuestros vidas en el hotel.  Al día siguiente, fuimos al Parque nacional Iguazú muy temprano y recorrimos la parte superior de las cataratas pero cuando hablábamos con otros turísticos, todos contaban que el parque en general es impresionante pero la garganta del diablo es el mejor atracción en todo del norte de Argentina. ¡No podía esperar para ver la! Pero  los directores les dijeron que teníamos comer primera y me hubiera gustado tener hambre luego esperó un minuto más.
El hora pasó muy lentamente pero justo después cargamos en camiones y nos quedamos en el camino al sitio.  Me senté con Beth, mi mejor amiga de Canadá,  en el paseo y la derecha como se nos permitió bajar del camión que reservamos a la garganta del diablo. Corrimos en total probabilidad diez puentes que cruzaban los ríos desembocan en las cascadas. Éramos como niñas que tuvieron que esperar en una línea enorme papa un cono de helado.  No queríamos tener que esperar por un segundo más pero cuando estuve cruzando el ultimo puente, mi cuerpo de forma automática ralenticé cuando escuché del agua que rugía y luego pequeñas gotas cayeron sobre mis abrazos y cara. Fue una experiencia extrañamente mágico y me sorprendí a mí mismo olvido de respirar. Pude ver Beth quien había corrido  todo el camino hasta la cubierta de reloj pero cerré mis ojos y sentí mi abuela y no porque pensé a ella pero como ella estaba conmigo en el medio de esta tierra extraña y estaba experimentado el poder humillante de naturaleza.
Después mi día fantástico, volvimos al hotel y comprobé mi teléfono en un lugar que sabía que seguro tenía señal porque quería llamar mi familia en Estados Unidos porque quería contar mi experiencia . Lo encendí  e inmediatamente mi teléfono explotó con mensajes que decían “Abuela Jane murió.” Normalmente, hubiera sido sollozando pero en vez pregunté a mi madre ¿A que hora murió ella? Mi madre me contó que ella murió a las dos. La piel de gallina corrió por mi columna vertebral y supe en eso momento cuando estuve en la garganta del diablo, mi abuela estuvo conmigo cuando estaba allá. Una sonrisa se dibujó en mi rostro porque sabía que ella estaba libre.

Este fue su señal para mi que ella estaba bien en su vida futura y para el resto de mi viaje, ella estaba conmigo.  Aprendí que esta vida no es solo eso: el cuerpo o el ritmo de nuestro vidas diarios tampoco cual trabajo tenían pero es todo acerca de lo mucho que nos encantó la gente en nuestras vidas. Nuestros espíritus viven por siempre en los corazones de nuestros seres queridos y en los lugares que conocían porque son los dos únicos lugares en los que nuestro amor se puede dejar. Por eso, nosotros no necesitamos tener miedo de los espíritus porque hay espíritus son en todos lados en el mundo y tenemos que sentir sus amor a través de la gente y lugares que conocemos.   

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