Prisioneros de guerra y prisioneros de la mente
Imagina
que sacrificaste un gran porción de tu vida por tu país y no recibiste el
agradecimiento de nadie. Imagina que todavía estas teniendo sueños horribles y recuerdos
espantosas de una guerra violenta, pero no puedes obtener un tratamiento eficaz
ni asequible. Ahora imagina que un periodista te llamó casualmente por teléfono
y te solicitó que revivir uno de los momentos más horríficos de tu vida, uno de
los momentos en los que decidiste si un hombre viviría o moriría. Para uno de ocho
veteranos de guerra como Antonio Miralles en Soldados de Salamina, esta es la trágica realidad; tienen una grave
enfermedad mental y necesitan consuelo y compasión, pero estos son difíciles de
obtener (NBC 2004).
El
estrés postraumático está causado por traumas prolongados como la guerra,
porque la repetición de los traumas, como el combate repetitiva y disparos
ruidosos, desensibiliza la respuesta del miedo del cuerpo. Cuando el cuerpo
está expuesto a muchísimos traumas, la circuitería cerebral del miedo está
inundado con los neurotransmisores de energía como acetylcholine. Esta inundación
causa anormalidades en la circuitería cerebral del miedo, y resulta en cuatro categorías
de síntomas principales: intrusión, evitación, anormalidades emotivas, y anormalidades
físicas. Intrusión se caracteriza por síntomas como los flashbacks: pensamientos
de la guerra se interfieren en la mente del soldado y causan mucho miedo. Evitación,
por el contrario, resulta del miedo de los estímulos que causan recuerdos de la
guerra; porque los veteranos no quieren experimentar pensamientos intrusivos,
evitan situaciones que podrían desencadenar de un flashback.
Claro
que como, estos pensamientos y flashbacks son emocionalmente angustiantes, tienen
como resultado algunos anormalidades emotivas, como la insensibilidad emocional;
para aliviar el angustia, los veteranos recaen en un estado de atrofia
emocional. Los aspectos emocionales del miedo son amplificados por algunas sensaciones
físicas, así que el estrés post traumático también se caracteriza por anormalidades
físicas como agitación e inquietud. Los veteranos de guerra son más nerviosos que
las personas “neurotípicas,” porque cada ruido fuerte puede ser un disparo, cada
sombra puede ser una amenaza y todo el mundo parece muy peligroso.
Estos
síntomas son devastadores y sobrecogedores, pero hay tratamientos de bioquímica
y de psicoterapia que pueden ayudar a los veteranos que sufren estrés
postraumático. Los tratamientos bioquímicos pueden, por ejemplo, mejorar la recaptación
de serotonina, una sustancia asociada con los sentimientos de felicidad,
ayudando de esta manera los síntomas emocionales y físicos. Por el contrario,
la psicoterapia cognitiva-conductual afecta a la causa subyacente de los
síntomas y la circuitería cerebral del miedo: la respuesta al trauma. Los psicoterapeutas
exponen los veteranos a trauma “de imaginación” o “in vivo” para aprender que
la situación es temporal y pueden sobrevivir a ella (US Department of Veterans
Affairs 2015). Estos tratamientos dan
esperanza a los veteranos que sufren los efectos de la guerra; pueden tomar
medicina para obtener el alivio más inmediato durante están obteniendo el
alivio más duradero en la psicoterapia y recuperar partes de sus vidas que la
guerra les robó.
Lista de obras
citadas
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